07/08/2026

¿​Por qué el cuerpo habla cuando la mente calla? Señales y cómo encontrar alivio, según expertos

Lara en redes |  El cuerpo puede convertirse en el principal vehículo de expresión para emociones y conflictos internos no verbalizados. Según especialistas, existe una relación directa entre el malestar psíquico y la manifestación de síntomas físicos, fenómeno que se observa tanto en la consulta clínica como en situaciones cotidianas.

El psiquiatra Diego López de Gomara, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), explicó en diálogo con Infobae que “el cuerpo no es simplemente un organismo biológico; es también un lugar donde se inscribe nuestra historia”.

El experto remarcó que muchas personas creen haber superado situaciones difíciles, como un conflicto, una pérdida o una preocupación, pero aquello que no pudo ponerse en palabras busca otra vía de expresión. Según el especialista, “el cuerpo puede convertirse en ese escenario donde se representan vivencias que no logran ser dichas”.

Por qué cada persona reacciona distinto

No obstante, López de Gomara advirtió que “no todo síntoma físico tiene un origen psicológico”. El profesional subrayó la importancia de no atribuir automáticamente cualquier dolor o molestia a causas emocionales.

“Es importante aclararlo. Pero sí sabemos que la vida emocional puede influir en el modo en que vivimos el cuerpo; puede intensificar molestias o incluso dar una forma corporal a un sufrimiento que todavía no ha podido ser dicho”, agregó López de Gomara. Esta influencia de lo emocional sobre lo físico se observa en múltiples cuadros, desde molestias digestivas hasta dolores muscularesinsomnio o palpitaciones.

El especialista sostuvo que cada persona responde de manera particular ante el estrés, las preocupaciones o los conflictos emocionales. “El cuerpo tiene su estilo propio”, describió López de Gomara.

Algunos individuos presentan tensión en la nuca, otros manifiestan insomnio, problemas digestivos o palpitaciones. Frente a una misma situación, las respuestas físicas pueden ser opuestas. Por esa razón, el psiquiatra indicó: “No existe una traducción automática que permita afirmar que tal dolor significa tal conflicto. Un mismo síntoma puede tener sentidos muy diferentes según quién lo experimente y en qué momento de su vida aparezca”.

Cómo el cuerpo expresa el malestar emocional

En la vida cotidiana, es frecuente observar cómo el cuerpo reacciona ante situaciones de tensión emocional. El nudo en la garganta previo a una conversación difícil, la presión en la boca del estómago al pensar en una deuda pendiente, el dolor de cabeza tras un día de estrés o la contracción muscular al regresar a casa con preocupaciones acumuladas son ejemplos de la manera en que el cuerpo toma la palabra cuando la mente permanece en silencio.

La psiquiatra y psicoanalista Alejandra Gómez, coordinadora del Departamento de Psicosis de la APA, aportó a Infobae que “estos conflictos pueden llegar a manifestarse a través de los síntomas corporales, por ejemplo, las parálisis histéricas que Freud describe a fines del siglo XIX e inicios del XX”

“Aquí lo inconsciente reprimido retorna a través del cuerpo, expresándose como parálisis, anestesias, dolores sin causa orgánica”, agregó Gómez. Y sumó que también puede manifestarse a través del cuerpo una gran cantidad de angustia sin posibilidad de simbolización. “Tenemos aquí el consignado ‘ataque de pánico’ con modalidades sintomáticas varias, que dan cuenta”, explicó la especialista.

La lista de señales físicas asociadas a conflictos emocionales es amplia. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la tensión muscular, los problemas digestivos, la taquicardia, la sudoración, la fatiga y la falta de aire.

Gómez puntualizó que estas expresiones de conflicto o de grandes montos de angustia escapan a la posibilidad de poner en palabras un conflicto profundo: “Son indicadores de un sufrimiento oculto, ni el sujeto lo conoce ni tiene acceso a la palabra”. En muchos casos, la persona consulta a diferentes médicos, se somete a estudios y espera una explicación precisa. Cuando los resultados no arrojan ninguna causa orgánica, la frustración puede incrementarse.

El psiquiatra y profesor emérito Juan Eduardo Tesone, también miembro titular de la APA, explicó a Infobae que “cuando los conflictos son negados o banalizados por la persona, es el cuerpo que comienza a ‘hablar’”.

Tesone detalló que el cuerpo lo hace a través de síntomas corporales que suplantan a los psíquicos. Entre las manifestaciones posibles, el especialista mencionó la fibromialgia, los broncoespasmos, la colitis, las contracturas, las lumbalgias y afecciones en la piel.

Para Tesone, resulta esencial considerar al ser humano como una “unidad cuerpo-psique”. El especialista detalló que ni el psiquismo ni el cuerpo se expresan de manera autónoma. Por ese motivo, se habla de síntomas a predominio psíquico o a predominio somático.

Tesone señaló que el objetivo es “psiquiquizar” el conflicto, es decir, que sea vivido como conflicto psíquico: “Aunque suena paradójico, es ‘preferible’ que se neurotice, lo cual significa una mayor capacidad de simbolizar los conflictos, alcanzando una posibilidad metafórica que proteja al cuerpo”.

Fuente: Infobae Salud







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